El rédito y el color del suvenir

Hacer política parece ser una tarea mutable como los suvenirs que cambian de color anunciando el clima. Por un lado todos, o casi todos, tuvieron que admitir que la fiesta del bicentenario salió bien. Después gritaron que el gobierno quiere sacar rédito político del festejo ciudadano. Yo digo: el gobierno debe ganar rédito político cada vez que haga algo bien y viceversa. Eso, muchachos, es política y de la buena. Ahora bien, pasemos a Colombia. Mokus le pide a Uribe que no interceda en las elecciones. O sea, que no haga campaña para su candidato sino que se muestre pasivo e imparcial como si de un ser apolítico se tratase. Lo siento Mokus, de política se trata.

Por su parte, Macri quiere exprimir el Colon hasta sacarle la ultima gotita de rédito político posible. Mirta Legrand y Mauricio van a mandarse una comilona televisiva dentro del recinto. Una campaña en la que comen dos. El Colon dura menos en un pedestal que la asignación universal. Eso me recuerda a la H. Macri asumió justo para inaugurar la linea de subte que él no construyó. Sin embargo eligió como emblema de su gestión la subterránea H. Rédito político por nada.

En el suvenir del tiempo las tormentas se anuncian en violeta, los días claros en celeste. Se trata de un pedazo de plástico con misterio. Pero tiene un trabajo claro. En política el trabajo es acumular poder para llevar a cabo un plan determinado. La instrumentación de la pólitica depende del caudal de poder acumulado.  Muchas veces se nos presenta en los medios una visión algo pelmasa de la política: los gobiernos no deben intentar ganar poder, no deben desear perpetuarse en el poder, no deben siquiera tocar al poder. Pareciera que quisieran reservarle el poderío a otros entes no políticos.

Hace poco leí una entrevista al ya reelegido primer ministro noruega Jens Stoltenberg. En un momento le preguntan si le gusta su trabajo. El tipo contesta que si, que le gusta mucho, que quisiera seguir en el cargo por diez años mas. Los días siguientes intente encontrar alguna referencia en los medios noruegos,  ver a su oposición indignada con la proto-dictadura stoltenbergiana. Nada. El momento político de ellos es diferente al nuestro. El suvenir noruego tiene su propia gama de colores. Pero política es política, hay lugares donde la intención de perpetuarse en el poder democráticamente no es patearle el bastón a un viejo.

Anuncios

Publicado el 3 junio 2010 en Opinión. Añade a favoritos el enlace permanente. 1 comentario.

  1. lo que pasa es que en Noruega no hay ni Morales Sola ni Biolcattis que le digan a la oposicion que son un rejunte que no sabe ni apretar al Ejecutivo. Me imagino a los suecos que despues de tantos años de socialdemocracia deben poner a Noruega como el ejemplo de alternidad. Un Uruguay del polo.
    Volviendo al tema del post, esta bien esa idea de que el poder politico debe convertirse en poder economico o algo asi para ciertos sectores, si no es sospechoso. Con el tema del redito pareciera que la idea es una mera administracion burocratica que no debe ser nunca autorreferencial porque es sospechosa de querer enroscarnos la vibora partidaria. No entiendo que papel jugarian las elecciones para esta gente. Debe ser el horror de los malos modales.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: