Puerto Rico en el contexto de los bicentenarios

Seamos libres, lo demas no importa nada. (Gral. José de San Martín)

En estas épocas de bicentenarios en América Latina, es triste pero interesante ver qué pasa con un país que tiene poco para festejar: Puerto Rico.

La noticia de estas semanas en la isla es una huelga de estudiantes de la Universidad de Puerto Rico. La medida de fuerza lleva casi un mes con el recinto de Río Piedras tomado por los estudiantes y cercado por la policía que no deja entrar ni salir a nadie sin ser arrestado ni tampoco deja entrar comida o agua. Se llega a la huelga porque el gobierno de Fortuño (gobernador de PR desde el 2 de enero de 2009 por el Partido Nuevo Progresista -de derecha-) decidió recortar el presupuesto universitario en 100 millones de dólares sumado a un recorte general que incluye 20.000 despidos (la tasa de desempleo hoy está en 15,8%) del sector público (la ley 7). Esto afecta a la universidad pública de un modo bastante fuerte porque restringe las becas para sectores populares (beca Pell) y hay peligro de cierre de algunas sedes.

Pero como seguramente pasa siempre en Puerto Rico, cada vez que hay un problema político/económico/social que se extiende en el tiempo se termina hablando de la colonia, máxime en estos momentos de celebraciones de independencias en el continente y ante el inminente llamado a referendum para revisar el estatus de la isla.

Cuba y Puerto Rico son dos caras de una misma moneda caribeña. Los opuestos que lograron algo parecido: ser países viables en el contexto de inviabilidad de esa región. Cuando digo viables me refiero a que han alcanzado cierto grado de desarrollo y de infraestructura, claro que priorizando aspectos sociales diferentes, para países con gran cantidad de población en relación al territorio y con una situación geográfica difícil y recursos no muy cuantiosos ni variados. Con todo, la economía de guerra cubana y la dependencia puertorriqueña alejaron a los dos países de la pobreza y la miseria en la que están sus pares cercanos como República Dominicana y Haití, por ejemplo. Y al mismo tiempo hay un miedo similar en las poblaciones de ambos países. El miedo se traduce en “¿qué pasa si salimos de esta situación?”. Sobre todo el miedo crece si se mira a los vecinos. No quiero entrar a hilar fino sobre la situación en Cuba respecto del grado de apoyo al gobierno de la revolución porque no es el tema del post. Pero al mismo tiempo, en los dos lugares es innegable el peso del Estado. En Cuba es el Estado el que provee todo y en Puerto Rico, si no fuera por el Estado Federal, la isla tendría serios problemas  económicos. (En el blog La acera, se discutió bastante este tema desde la perspectiva de qué y cuánto se produce en Puerto Rico). Miremos el presupuesto anual dividido por origen de los fondos:

Si sumamos el total de recursos federales entre los Aportes Federales y el Estimulo de la ley ARRA, equivalen a los ingresos propios: un 28% del Presupuesto. Si Puerto Rico no cuenta con la ayuda Federal, está en problemas para afrontar cualquier gasto importante de su presupuesto. Para dar un ejemplo, los recursos federales equivalen a lo que se gasta anualmente en Desarrollo Social y Seguridad: unos U$S 6.000 millones.*

Después de todo este chorro, si no abandonaron por cansancio, llegamos al tema que era el que quería proponer a la discusión. La independencia. El contexto de las independencias en el siglo XIX mostraba que se habián conformado en diversos virreynatos del Nuevo Mundo burguesías locales constituídas por criollos o españoles que habían logrado una alta producción cuya comercialización dependía enteramente de la metrópolis que era España. Esas burguesías encontraron en el contexto liberal/romántico desatado, entre otras cosas, por la Revolución Francesa, una coyuntura que dejaba ver que la dependencia era un estorbo para el desarrollo económico y político de esa clase en esta región. En términos marxistas, podríamos decir que había una contradicción entre el desarrollo de fuerzas productivas y relación social. Hoy la situación es muy distinta. La posibilidad de una independencia parece estar muy ligada al desarrollo de una economía propia y viable en la isla. El sector productivo de la isla y su proyecto de desarrollo debería demostrar que la colonia es una barrera para su despliegue y crecimiento. Resulta muy difícil aplicar hoy la frase de José de San Martín que hace de epígrafe porque justamente “lo demás” sí importa y mucho. “Lo demás” es lo que hace posible el “seamos libres” (es condición necesaria, aunque no suficiente dada la complejidad cultural que entraña la sola idea de independencia). Si no, siempre la opción independentista va a encontrarse en la paradoja de enunciar un derecho que la mayoría no está dispuesta a ejercer.

Esta publicidad es un resúmen perfecto de lo que quise decir en el post:


*Los datos y gráficos son oficiales.

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Publicado el 20 mayo 2010 en Uncategorized y etiquetado en , , , , . Guarda el enlace permanente. 19 comentarios.

  1. cuorecontento

    Estaba pensando que si es cierto esto de que las crisis brindan oportunidades de cambio, como afectará a Puerto Rico esto de ser arrastrado a la crisis de la Metrópoli y si hay una parte de la población que esté dispuesta a jugarse por un destino diferente.
    Muy bueno el post, es un país del que poco se sabe y al que uno quisiera contarlo de vuelta entre los paises libres de América latina.

  2. Judith Sierra Rivera

    ¡Muy buen análisis! Y te añado dos comentarios (son añadiduras, no correcciones ni discrepancias):

    1. La sensación de estar atrapados en un círculo vicioso es agobiante: no puedo salir de la colonia porque “me muero de hambre”, pero si no salgo de la colonia, no hay manera de crecer económicamente. Esta última parte de la afirmación redundante se explica mejor en mi segundo punto.

    2. Podríamos intentar hacer un crecimiento económico dentro de la colonia que nos llevara a la tan mencionada ahora “soberanía”. Esto es lo que han propuesto sectores NO afiliados a los tres partidos oficiales de la colonia (con los cuales han coincidido algunos miembros de los tres partidos). Para estos sectores, es importante resolver el asunto económico antes de pensar en una solución político-jurídico-estatal. Hay varias propuestas gestándose entre estos grupos; pero se encuentran con dos problemas fundamentales:

    a. Las mismas leyes federales (de EEUU) sobre los territorios NO incorporados que establecen un punto límite de gestión. Por ejemplo, las leyes de cabotaje que les exigen a los territorios utilizar sólo las embarcaciones estadounidenses para las importaciones y exportaciones (esto significa que no podemos acudir a mejores precios de otras marinas mercantes y mucho menos tener y desarrollar la propia; implica, además, que toda transacción entre los territorios y el exterior comienza en números negativos).

    b. La complicidad entre las oligarquías político-económicas de Puerto Rico (si rasgas un poquito, te das cuenta de cómo los intereses políticos criollos y los de altos empresarios se solapan; por ejemplo, la ex gobernadora de la Isla, Sila María Calderón era accionista principal del Banco Popular de Puerto Rico, institución financiera que fue MUY beneficiada durante su gobierno) y los altos intereses comerciales de EEUU. A ver, esa ayuda federal que citas viene del estado EEUU al estado PR. Luego de repartirse entre los puertorriqueños que están en la línea de pobreza, regresa a EEUU (¡pero no al estado!!!) vía el consumo de productos estadounidenses (Puerto Rico es el principal cliente de varias empresas estadounidenses). Lo que es peor, el consumo se hace sobre productos que Puerto Rico podría producir y que, de hecho, antes de 1945 lo hacía. (En este sentido, la historia económica de Puerto Rico —ver por ejemplo a Francisco Scarano— ilumina bastante sobre el modelo de desarrollo seguido en Puerto Rico: nunca pretendió la soberanía, sino el estrechamiento de la dependencia). Por ejemplo, la industria de cítricos de la Florida se beneficia del consumo boricua, siendo que antes la Isla producía esos cítricos y abastecía el mercado local. Entonces, hay unos intereses oligárquicos criollos (partidistas y empresariales) y unos intereses de EEUU que se benefician grandemente de que la economía no se desarrolle dentro de la colonia y de que, por ende, el status colonial prevalezca.

    ¿Cómo solucionar ese impasse? No tengo la menor idea. De ahí, la sensación de estar atrapados. Pero no caigo en la desesperanza, no es eso. Hay iniciativas que continúan efectuándose independientemente de los tres partidos, que buscan subterfugios legales (tanto en el plano de la Isla como en el plano federal) para funcionar y mejorar la situación. Pero se necesita más. Tal vez un nuevo partido con la convicción de romper el círculo vicioso; tal vez una coalición entre un nuevo partido y uno de los que están asentados (pero mantenerles presión) que pueda cambiar algo. Tal vez nuevos líderes dentro de alguno de los tres partidos (algo bastante difícil).

  3. el problema es que ninguno de los partidos politicos (incluyendo el que promueve la independencia) presentan programas de desarrollo economico viables ni dentro ni fuera de la estructura colonial.

  4. Hola Judith. Gracias por la visita y el comentario. Algunas cosas que pensé a partir de lo que mencionás.
    1. Respecto de lo que mencionás como encierro, que sería como una relación de simultaneidad de causas y efectos en lugar de sucesión. Para independizarme primero tengo que desarrollarme pero para desarrollarme necesito independencia. Es muy complejo y no lo vamos a resolver en unos comments de un ignoto blog. Pero se me ocurre que curiosamente esta de la crisis económica que Fortuño pretende apagar con nafta (el escenario se repite en Grecia y España, por poner dos ejemplos), parece una oportunidad -sé que suena medio troskista esto- para plantear algún plan de desarrollo económico. Si se logra demostrar y convencer que es necesario algún grado de desarrollo autonómico de la economía puertorriqueña para poder salir de la crisis, entonces es factible comenzar a salir de esa encerrona que mencionás. Principalmente porque va a existir presión para que eso suceda y con esa presión hay mejores posibilidades de negociación con EE.UU. para modificar en algo el estatuto que permita generar más y mejores recursos. No creo que a EE.UU. le convenza demasiado girar fondos a PR en estos momentos. Pero no lo sé, es pura especulación. Sin embargo, creo que es posible plantear un escenario diferente si lo pensás en el escenario mundial. Con todas las diferencias que haya que hacer, los países europeos se encuentran en una situación similar. Están en una crisis fenomenal y no tienen autonomía sobre sus políticas económicas o al menos no en lo que respecta a política monetaria. Algún resorte va a tener que saltar ahí.

    2. El problema es la herramienta política de la que disponés para efectuar 1. Ahí vos mencionás que los partidos tradicionales como el PNP o el PPD no sirven para esto. El problema es el grado de popularidad que tengan también y cómo esté dividido el espacio político de acuerdo a los ejes que aglutinan (lo que llaman clivaje). En ese sentido creo que “independencia” no mueve mucho el amperímetro social. Entonces, no sé cuán populares son los partidos existentes y con qué consignas suman más adhesiones. No sé tampoco cuáles son las posibilidades de un nuevo partido y a qué sector va a interpelar.

    3. Un dato más que me olvidé de mencionar en el post es el porcentaje de la población que está bajo la línea de pobreza. Es muy alto. En el censo del 2000 era 48,2% (http://www.gobierno.pr/Censo/SerieHistoricaDatosCensales/), que supongo habrá aumentado con los últimos regalitos de Fortuño. Sin embargo, asombra que las políticas sociales (seguramente bancadas con fondos federales) tengan cierto grado de efectividad. No se ve gente viviendo en las calles ni chicos ni viejos pidiendo, o por lo menos no en el grado en que se ven en el resto de América Latina. Claro que si la crisis se extiende más todavía todo ese paquete de políticas sociales (vivienda, subsidios a servicios públicos, etc) van a colapsar. Lo que se nota sí, es una gran desigualdad y una cultura de consumo muy alta que provoca quizás los altos índices de delincuencia.

    4. Una última cosa que quisiera agregar y acá no tengo datos y vuelvo a especular. Para un desarrollo económico es vital el papel de la universidad, pero si no hay una política de retención de egresados volvés a tener una situación de fuga de capitales de otro tipo. La especulación es que me parece que muchos puertorriqueños que estudiaron en la UPR se van y no vuelven. No estoy hablando a nivel de decisiones personales, sino de ausencia de una política de estado que seduzca a los egresados a quedarse a producir en la isla.

    Bueno, es para debatir. Creo que la numeración de los items no se corresponde a los tuyos. En un momento perdí la brújula. Sigamos a ver qué pasa.

    • HOla! Buenísima, la discusión. Ando de prisa, pero añado algo. Contrario a otros latinos, al ser ciudadanos la migración puertorriqueña es mucho más flexible – la gente que se va, rara vez se va para siempre-a veces vuelve, a veces vive entre dos países, etc.

      De modo que la “fuga de cerebros”, como me dijo una vez alguien cercano, es un poco como el colesterol: hay una buena, y una mala. La mala es la del talento que se va para siempre, en la educación del cual el pueblo de Puerto Rico invierte sin beneficiarse. La buena es la del talento que 1)se va pero regresa, fortalecido con capital, destrezas o ambos o 2)se va y no regresa pero desde el continente influye en la economía (o en la cultura) local de algún modo positivo.

      Creo que en mi blog hablamos de eso alguna vez, busco y te dejo el link. Muchos saludos.

      • Hola Rima. Gracias por comentar y perdón por la respuesta tardía. Hay algo en lo que decís que no me termina de cerrar. El caso a considerar de los “cerebros” que se van es el de esos que estarían en contacto, como yendo y viniendo o en contacto de alguna forma virtual. Ahí lo sigo viendo problemático. Cuando mencioné esta preocupación de que no hubiese una política estatal de retención de egresados profesionales pensaba justamente en gente que fuera capaz de quedarse en la isla y formar parte de la creación o el incremento de actividades productivas que generaran recursos genuinos de una economía propia de PR con vistas a tener cierto grado de autonomía respecto de los recursos federales. En el caso que mencionás no veo que eso sea posible, salvo en casos excepcionales. Si alguien está radicado en EE.UU. y sólo va a de visita a PR no es mucho lo que puede aportar en términos de desarrollo económico. Si hay una especie de envío de remesas tampoco parece muy productivo y sólo veo funcionano un sistema así con cuestiones culturales o de producciones intelectuales o simbólicas que tienen otro tipo de circuitos más flexibles y quizás no requieran de un territorio específico de anclaje.
        Sería interesante ver caso empíricos (colaboraciones entre isla y continente de desarrollos productivos, etc.) y números para poder opinar con datos, que sería más interesante. Espero tu link. Saludos

      • acá el link que habla de la “fuga buena y la fuga mala”:

        http://rimabrusi.com/2009/11/23/am-homofobia-que-mata-viernes-negro-y-fuga-de-cerebros/

        Entiendo tu escepticismo. De hecho la fuga “buena” no es usual, se trata más bien de un escenario potencial que depende (pero a la vez potencia, en una especie de círculo virtuoso) de un desarrollo más creativo de la economía puertorriqueña.

        Primero que nada aclaro que yo no soy economista, y que todo esto es especulación y abstracción. Dicho eso, fíjate en la base productiva en Puerto Rico ahora mismo: 16% de desempleo, manufactura limitada, y empleos en SMET (ciencia y tecnología) que son los mejor pagados pero que tienden a ser en fases no-innovadoras del proceso productivo. Por ejemplo, “testing” en el caso de empresas como Hewlett Packerad, Infotech y otras. Más aún, se trata de empresas norteamericanas que no pagan muchos impuestos locales y que más allá de la generación de ese empleo, no aportan mucho…

        Es ahí que la “fuga buena” podría hacer una diferencia. Digamos que un muchacho ingeniero se gradúa y opta por quedarse en la isla, trabajando en “testing” para Infotech. Ese muchacho tiene un buen salario y se compra una casa, carro, etc. pero el país se queda más o menos igual. Ahora bien, digamos que en lugar de quedarse, se va. Trabaja en E.U. Regresa con capital (dinero y experiencia.) Monta su propia compañía en Puerto Rico, o lidera un grupo que inventa un producto y que gracias a los contactos desarrollados durante su “fuga” logra mercadear efectivamente….

        Eso es un ejemplo de como podría materializarse la “fuga buena”. Necesita, sin embargo, de apoyo estatal. Como los ejemplos argentinos de repatriación que provees, y también en la forma de un apoyo más agresivo a las empresas de innovación locales.

        Seguimos conversando,–rb

      • Es un buen ejemplo el que das. Habría que ver si es la media de lo que sucede. Desde luego que estamos siempre pensando desde un escenario en que el Estado puertorriqueño no tiene una política productiva muy desarrollada por las razones que sean, que son muchas y que no dependen sólo de PR. En ese escenario, el ejemplo que marcás es el de alguien que vuelve y pone a trabajar lo adquirido afuera y eso puede o no estar fomentado desde el Estado.
        Creo que mis suposiciones también dependen de un dato que yo di por hecho y que no sé si es así. Ese dato es que existe un porcentaje considerable de egresados del área de ciencia y tecnología, suficiente como para que si migra, pueda afectar el desarrollo interno de una economía productiva. No lo sé porque no sé tampoco cuál es el diseño de la política educativa y cuál es el incentivo para promover esas carreras.
        Ahora leo el link.

    • estoy segura de que NO es la media. La media es que se queden en empleos que no necesariamente los estimulan o que se vayan/regresen, etc. Lo que describo es un escenario más bien de posibilidad, que trata de sacar alguna ventaja para el país del hecho de que invertimos en los muchachos pero de momento no necesariamente podemos proveer buenos empleos para todos…

      también, por supuesto, cabe cuestionarse el modelo económico en el que estoy basando el escenario propuesto. La (mal)llamada economía del conocimiento…pero me voy, que si sigo cuestionándome a mí misma se pone fea, la cosa…:) chaucha.

  5. Casanova: bueno, algo de eso trato en el comment anterior. Lo que digo es que tal vez sea un buen momento, aprovechando además la huelga, de crear masa crítica alrededor de ese tema. “Desarrollo económico autónomo de PR” parece algo bastante concreto como para militar, ¿no?

  6. La diferencia con el caso de Europa es que la cobertura mediática sobre Grecia y España ha sido masiva e internacional. A casi dos años del gobierno de Fortuño y lo que esto implica (ley 7, referéndum criollo, las Alianzas Público-Privadas, la huelga de la UPR), la atención de los medios ha sido escasa, casi nula, incluso en EEUU. La información ha circulado más bien en otras vías, como el facebook, twiter, blogs, y la emisora de radio creada desde el recinto por los estudiantes, Radio Huelga. Este es un punto que también tiene que ver con lo que comentan cuorecontento y Judith. Cuánto de lo que pasa en la isla se convierte en noticia a nivel mundial? La atención mínima a la crisis en PR por parte de la prensa sólo viene a confirmar y reformar los problemas de la colonia y los que se derivan de éstos.

  7. Judith Sierra Rivera

    Sólo dos correcciones:

    1. Dije que ninguno de los TRES partidos tradicionales (PNP, PPD y PIP) tiene una plataforma económica en vías de soberanía y que los TRES forman una oligarquía colonial a la que no le conviene romper el patrón de la dependencia. Y quiero aclarar y añadir que el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) NO representa a la mayor parte de los sectores pro autosuficiencia, soberanía e independencia.

    2. No estoy muy segura sobre tu especulación sobre los egresados de la UPR. Muchos salen a estudiar posgrados a diferentes partes del mundo (donde pueden ser becados) y luego regresan a la Isla. Como ejemplo sólo tienes que ver el claustro de la UPR, integrado, en su mayoría, por egresados de la misma institución.

    Si bien la mitad de los puertorriqueños reside fuera de Puerto Rico, no todos son egresados de la UPR. Esa residencia en el extranjero se la debemos a dos instancias históricas:

    a. el programa de “desarrollo económico” iniciado a partir de la década de los 40 que promovió la emigración de puertorriqueños (sobre todo de los más pobres) a centros urbanos estadounidenses; y

    b. las crisis económicas de la colonia, que han persistido a lo largo de las décadas (esta crisis es más aguda por la crisis que vive la metrópolis, pero la colonia siempre ha estado en crisis).

    Sin embargo, es interesante que la emigración puertorriqueña mantiene un contacto importantísimo con la Isla y que se integra (a veces con iniciativas políticas más efectivas que las mismas de la Isla) a la búsqueda de soluciones sobre la situación colonial. La diáspora puertorriqueña ha logrado alcanzar escaños dentro del Congreso de EEUU (con voz Y voto; recordemos que el representante de la colonia en el Congreso tiene voz pero NO voto), donde han logrado abogar por mejores condiciones y detener medidas de explotación EEUU sobre Puerto Rico. Ejemplos de esta diáspora son Luis Gutiérrez y Nydia Velázquez.

  8. cuorecontento

    Por lo que me estoy enterando es una especie de colonia de lujo, no?
    O el lujo es sólo para algunos?

  9. hay otra cosa que no se ha comentado (o tal vez sí pero no me acuerdo) y que yo creo que es muy importante y que destaca a la UPR de otras universidades del continente. El 60% de la población estudiantil tiene beca Pell (es decir, que está considerado clase baja). Esto es un porcentaje altísimo comparado con otros países en donde las clases más populares casi no acceden a la educación universitaria. Por eso es que las medidas de Fortuño son tan peligrosas, pero también hay que entender que este 60% es producto del status quo de la isla como señala Judith.

    Y sí, el PIP no representa una independencia viable. Más bien, representa un sector privilegiado (en todo el sentido de la palabra) de la sociedad puertorriqueña.

  10. Judith:
    1. Sí, no había mencionado al PIP porque no pertenecía a los dos partidos mayoritarios y está muy bien la aclaración sobre cómo está conformado el sistema de partidos. Sin embargo me cuesta creer que nada de esas estructuras sea rescatable porque hasta cierto punto siguen interpelando a algún sector de la sociedad puertorriqueña. Pero no sé cómo funciona eso y por otra parte, no sé tampoco cuáles son las probabilidades de la creación de un cuarto partido porque supongo que deberá pelearle alguna base a los demás.

    2. Bueno, lo mío era mera especulación surgida de experiencias personales y de la prensa. Está bueno lo que señalás respecto del periplo de los universitarios puertorriqueños en EE.UU.. Habría que estudiarlo más. No quería con mi comentario juzgar la decisión de quienes se van, sino más bien señalar, si es que cabía, fallas en la política de retener a personas especializadas y con alto grado de instrucción para el desarrollo de la isla como lugar productivo.

    Por último, es interesante lo que marcás sobre los dos represenantes porque es algo bastante controvertido y del que no hablamos. Los dos representantes tienen mayor insidencia si logran insertarse en la estructura de EE. UU. y lograrían menos en el sistema conformado entre EE.UU. + PR. Eso lleva otra vez a la encerrona que mencionabas en el primer comment porque más derechos significa menos autonomía, aunque no necesariamente menos soberanía. Da para más esto.

    Cuorecontento: no creo que sea lo primero que mencionás, sino más bien una cierta prosperidad en un contexto regional en el que eso no abunda. Es más o menos lo que quise señalar en el post.

    Casanova: Es más que interesante lo que marcás sobre el porcentaje de estudiantes que están en situación de pobreza. Creo que es una marca más de la relativa eficacia de políticas sociales en la isla, aunque parece que eso está en peligro ahora. Creo que esa es la principal bandera de respuesta a la frase de Fortuño respecto de la educación superior como “privilegio”.

    Sigamos que está interesante.

  11. Judith Sierra Rivera

    Una cosita más, habría que revisar las últimas estadísticas, pero recuerdo haber leído que la situación de la economía dominicana estaba muchísimo mejor que la de Puerto Rico. Esta es una tendencia que comenzó a verse a partir del año 2000. Estos datos (que habría que buscar) señalarían el quiebre explícito del sistema colonial de la dependencia (y de su mito como el “milagro del ELA”). Ya no es Cuba, con un sistema distinto, sino la República Dominicana (capitalista e independiente) la que rebasa a la “joya” a presumir por EEUU. Esto, evidentemente, no quiere decir una mejor repartición de recursos (la desigualdad en la República Dominicana es tajante), pero sí una mayor producción y capacidad de generación de capitales nacionales (además de la atracción de un mercado internacional que no se circunscribe solamente a EEUU). Es interesante, finalmente, que República Dominicana tiene unas relaciones políticas y económicas excelentes con Venezuela (además de otros países de la región) en estos momentos.

    Una más: eso de “colonia de lujo”, no sé, no me parece. Es como pensar que hay coloniajes duros y blandos… ¿Qué poder colonial es más severo? ¿En qué radica la “blandura” de un coloniaje? Al vivir y viajar por Puerto Rico, te das cuenta de la pobreza; como también, al vivir y viajar por los EEUU. ¿Debemos distinguir entonces entre pobreza y miseria? Y si así fuera, ¿la falta de miseria (pero el porcentaje alto de pobreza – con tantos desempleados y dependientes de una ayuda escasa y de la economía informal e ilegal) nos clasifica en una “colonia de lujo”?

  12. Me fijé en algunos datos y encontré lo siguiente. R. Dominicana tiene un PBI de U$S 80.841 y un per capita de U$S 8.217 (http://es.wikipedia.org/wiki/Rep%C3%BAblica_Dominicana) mientras que PR con menos de la mitad de polación tiene todavía más PBI, U$S 86.500 y un per capita que casi lo triplica, U$S 22.058 (http://es.wikipedia.org/wiki/Puerto_Rico). Pero en términos de desigualdad lo de PR es incluso un poco peor que R.D. el coeficiente Gini de PR es de 53.5 (http://dialogodigital.com/node/232) y el de R.D. es de 51.6 (http://www.nationmaster.com/country/dr-dominican-republic/eco-economy), aunque este último esté medido en 2004 y no recientemente que es cuando marcás las mejoras del gobierno de L. Fernández (cosa que se explica en el link anterior). Con todo, sigo pensando que hay un factor “políticas sociales” que amortigua más en PR que en RD.

  13. Ojo con la República y el efecto explosivo que tuvo la economía turística a partir de los 90. Hay mucho capital gringo y europeo ahí pero son servicios (hostelería mayormente) y no producción. Aunque sí es verdad que la economía agrícola de RD está más desarrollada que la de PR.

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